El comercio digital llegó para cambiarnos la vida, pero se quedó a medias. Las grandes plataformas nos enseñaron a publicar fotos en Facebook y WhatsApp, creando tiendas en línea en cada celular, pero se olvidaron de lo más importante: las personas y su seguridad.

Nos arrojaron a un mercado digital donde, para cerrar una venta, tenemos que convertirnos en expertos en logística y, a veces, en guardias de seguridad.

AXIS™️  nace de observar esa lucha diaria. Nace al ver a vendedores que gastan lo poco que tienen en un pasaje para ir a un encuentro donde el comprador nunca llega, perdiendo tiempo y dinero. Nace del temor real de ser citado en una esquina para entregar un artículo valioso y terminar siendo víctima de una trampa. Nace de la frustración de quienes, por seguridad, solo entregan en su domicilio, exponiendo la privacidad de su familia ante desconocidos.

Pero también nacimos por el comprador. Ese que compra con sospecha, con el miedo de que el producto no sirva al llegar a casa y no tener a quién reclamar. El que prefiere no comprar porque no tiene cómo trasladarse o porque le aterra abrir la puerta de su hogar a alguien que no conoce, o el temor de ser citado en algun lugar para poder comprar y ser robado.

En un mundo que nos obliga a sospechar de todos, nosotros decidimos construir un puente de confianza.

Nuestra historia comenzó con una pregunta: ¿Por qué el comercio local tiene que ser peligroso y desgastante? Decidimos tomar lo mejor de la tecnología global para resolver los problemas de nuestra propia comunidad.